El proyecto SIERRA CHIQUITA (en Lienzo), surge como una propuesta para generar un acervo pictórico y fotográfico sobre los habitantes prehispánicos del macizo montañoso conocido como Sierra Chiquita o Sierra de San Carlos. Este proyecto fue posible gracias al apoyo recibido por el Programa Estatal de Desarrollo y Capacitación Artística (PECDA) en la categoría de Creadores con Trayectoria, 2019 y llevado a cabo por el artista Aldo Ortíz "Ehecatzin"
La Sierra Chiquita es una montaña que se eleva dramáticamente sobre las llanuras y lomeríos del centro del Estado de Tamaulipas, alcanzando altitudes de hasta 1400 metros sobre el nivel del mar y se compone principalmente de calizas de origen cretácico con intrusiones de rocas ígneas medias como el mármol. Esta disrupción montañosa en medio de las llanuras, la convierte en una isla geológica y biogeográfica, que ha servido como refugio y hábitat para una gran cantidad de especies animales, vegetales y desde luego para diversas comunidades humanas. La presencia del hombre en esta zona del continente se remonta a más de 7000 años en el pasado. Durante todo ese tiempo diversas culturas surgieron y se desarrollaron, infelizmente con la irrupción de la conquista española, los intentos de evangelización y la consecuente confrontación se modificaron las formas de vida de los aborígenes, llevando a la mayoría de estas naciones a desaparecer no sólo físicamente, sino también de la memoria histórica. Claro no lo hicieron de un tirón, opusieron resistencia por alrededor de 200 años, haciendo del Noreste de México el último reducto en ser colonizado.
De ellos, los primeros habitantes, lo desconocemos casi todo, no tenían un lenguaje escrito y al ser exterminados (los pocos sobrevivientes asimilados por la colonia), su lengua, su cultura, sus nombres, su forma de interpretar el mundo, su conocimientos sobre la naturaleza, sus miedos, sus mitos, todo se perdió. Por algunos breves escritos, algunas notas dejadas por los primeros viajantes europeos arribamos a una vaga idea sobre sus formas de vida, sus nombres, sus vestiduras, algunas palabras de su lenguaje, algunas descripciones de sus usos y costumbres.
El trabajo de biólogo me lleva a andar por el monte y recorrer caminos poco transitados, en el proceso a veces, con mucha suerte, nos topamos con piezas y artefactos elaborados por esas manos, con ello intentamos armar el rompecabezas. Andar la sierra y los llanos también nos ayuda tener una idea de las condiciones que debían enfrentar para sobrevivir, del crudo invierno y la dura sequía del verano, de los recursos con los que contaban, la temporada de flores y frutos, las temporadas de palomas y de venados.
Usando estos datos y haciendo un ejercicio de imaginación intentamos recrear imágenes que nos acerquen a ese pasado común de los tamaulipecos tan ampliamente desconocido. Intentamos darle rostro y color a esas personas que estuvieron aquí mucho antes que nosotros, que lograron sobrevivir al medio agreste y que resistieron a las sucesivas olas de invasión por mucho más tiempo del que el mundo occidental lleva aquí.
Mapa de la Sierra Chiquita, donde se muestra una distribución totalmente ficticia , de los grupos que se tiene documentado existieron por la zona. |
Literatura Consultada para la Elaboración del Proyecto:
Para elaborar el proyecto tuve que acudir a una serie de fuentes bibliográficas diversas, ya que al parecer no existe un texto que registre exprofeso a los habitantes indígenas de la Sierra Chiquita:
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